La Securitización consiste en transformar un conjunto de activos de baja liquidez en instrumentos de deuda con rating crediticio.
La Securitización se realiza a través de la estructuración financiera de una o varias series de bonos que se sirven con los flujos que generan los activos subyacentes.
Existe una amplia variedad de activos a ser securitizados:
> Créditos Hipotecarios.
> Créditos de Consumo
> Tarjetas de Crédito.
> Créditos Sociales
> Contratos de Leasing.
> Créditos Universitarios
> Créditos Automotrices.
> Útiles y proyectos de infraestructura
> Cuentas por Cobrar.
> Facturas
> Flujos Futuros
Los potenciales inversionistas de bonos securitizados son: privado o institucionales, locales o extranjeros, principalmente AFP´s y Cías de Seguros.